viernes, 3 de octubre de 2014

SITGES 2014 CRÍTICA REC 4 APOCALIPSIS

Rec supuso un soplo de aire fresco tanto para el cine español, como para el género zombie (ya se le considera un género en sí mismo). El director Jaume Balagueró (The Darkness, Frágiles, Mientras Duermes) se alió con Paco Plaza (Sexykiller, Carne de Neón) para crear una pequeña producción que destacó por su original realización. Grabada cámara en mano simulando la de un reportero, y con el interior de un pequeño bloque de pisos barcelonés como escenario, Rec fue una gran sorpresa en su año, y una de las más importantes  e internacionales del cine español.

Pero el éxito, que pilló por sorpresa a todos, animó a que Rec pasara a ser una saga y el tándem Plaza-Balagueró volvió a reunirse para una irregular segunda parte que dejaba de ser pequeña en lo que a producción se refiere, restando la principal virtud de su antecesora para dar prioridad a la acción e introduciendo demasiados personajes y subtramas, además de perder el factor sorpresa. 


La tercera, dirigida por Paco Plaza dio al traste con el estilo de la saga, y decidió encaminarse hacia la comedia, obviando a Manuela Velasco (protagonista principal de la saga), e introduciendo a Leticia Dolera, dejando muy pocos momentos destacables, y en evidencia que la saga no sabía hacia donde dirigirse, pero aún así, daba beneficios. Por suerte, Jaume Balagueró decidió apropiarse de la cuarta parte que sería la conclusión definitiva (a partir de ahora, si hay una supuesta quinta parte, será sin él) y recuperar a Ángela desde donde la dejamos en la segunda parte.

Rec 4 lo tenía difícil, primero porque la tercera parte no dejó muy buen sabor de boca en general ni a público ni a crítica, y porque debía poner cierre a todo lo desarrollado hasta ahora. Recuperando a Ángela Vidal (Manuela Velasco), que emula a Ripley en Alien (y de hecho, se ven ciertos paralelismos en esta última parte), se intenta volver a la fórmula de la primera parte, pocos personajes, y un escenario claustofóbico del que no es posible escapar. 

El director tiene muy buena mano en el ritmo, parando en los momentos justos, pero como en Mientras Duermes, es en escenarios pequeños donde mejor se desenvuelve, y ahí viene el porque de situar la acción en un barco, porque Jaume sabe dominar y sacarle todo el partido a la situación.

El filme va directo al grano desde un comienzo en aclarar el como pasa Ángela del bloque de pisos al barco, y no se demora en plantear la nueva situación, y dar información sobre el virus y de donde proviene. El ritmo es frenético, y no da oportunidad al aburrimiento, con dosis de humor justas (si en la primera teníamos al vecino argentino, en esta ocasión, una señora mayor desorientada), y consiguiendo que el espectador se habitúe a los nuevos personajes y ambientación en el tiempo justo. 

Tras la constante alarma de peligro que parece no llegar nunca, un ingenioso giro acelera y cambia por completo la película. Desde ese punto, Jaume, al estilo de James Cameron en Aliens, no da tregua alguna y va complicando la situación de los personajes, con giros constantes que han desatado aplausos en la sala culminando en el gran clímax final, que aunque algo desaprovechado, es de los momentos más logrados de la saga.

Pero aún siendo una película entretenida,  y que la dirección favorezca mucho al resultado final, el guión en lo que a diálogos se refiere, es bastante previsible y en ocasiones forzado, algo que también sucede con la mayoría de las interpretaciones, que caen en clichés del género y estereotipos, entorpeciendo algunos momentos de tensión que no terminan de funcionar ya sea por diálogos escuchados en multitud de ocasiones, o actores pasados de vuelta.

Rec 4 no llega a la altura de la primera, pero si que rescata la saga, y la finaliza a tiempo para evitar una despedida por la puerta de atrás, y sobretodo, nos hace volver a disfrutar una última vez.
















NOTA: 7/10

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