domingo, 5 de junio de 2011

CRÍTICA X-MEN FIRST CLASS

Es curioso que tras tres películas recogiendo a los mutantes más conocidos (y otros no tanto) del archiconocido grupo de mutantes de Marvel, dos de ellas a manos de Bryan Singer, sea Matthew Vaughn quien logre la mejor película de toda la saga. Y decimos curioso porque pese a tener en su haber únicamente 4 pero realmente interesantes películas, es cierto que para muchos no tiene el relumbrón que si tiene Synger, pero sin duda Vaughn ha sabido redondear una saga y proponer un reinicio absolutamente prometedor. A la espera de Green Lantern y Capitán América... X-men Primera generación es pues, la mejor película de superhéroes del año. Veamos porqué.


Desde el inicio vemos el interés de Vaughn por establecer ciertos lazos con la anterior trilogía, y aunque obviamente en posibles futuras secuelas no exista la obligación de volver a recuperar las mismas tramas o seguir la estela de los anteriores films (mismos actores, tramas etc.) , el director si ha querido rendir este particular homenaje utilizando ciertos detalles extraídos directamente de aquellas. Sin embargo y aunque la película se sitúe en el marco de la Guerra Fría y el conflicto que estuvo a punto de conducir al mundo a una Tercera Guerra Mundial, Vaughn evita o simplemente no se molesta en establecer las bases exactas para dar una coherencia cronológica de éste film con respecto a los anteriores cuya trama es cronológicamente posterior. Dicho de otro modo. X-Men Primera generación, bien puede ser tratada como un reboot en toda regla como lo fue en su día la magnífica Batman Begins. Por otra parte alabamos también la cantidad de pequeños detalles y guiños al universo mutante (la aparición fugaz de Tormenta en versión infantil por ejemplo).





Uno de los temas mas turbios en cuanto a adaptaciones cómic-cine se refiere es sin duda la fidelidad de la película respecto a la historia original en viñetas. Y cuando, muchos fans sentirán esa cierta violación a la mitología de los personajes, sus orígenes etc. es cierto que en este caso el equipo no ha pretendido ser muy fiel a la verdadera historia del grupo mutante, pero no nos llevemos las manos a la cabeza. Muchos detalles si han sido extraídos directamente del cómic, y pese a tomarse las suficientes licencias para hablar de esa poca fidelidad, X-Men mantiene el espíritu intacto del cómic, algo que se nos antoja el aspecto mas importante en una adaptación de estas características. No importa pues que la película sea un capítulo inédito, que plantee unos orígenes nuevos y reúna a un grupo de mutantes nuevo, porque sigue siendo X-men en estado puro. 

Si hablamos del ritmo , algo que en cualquier película de superhéroes ha de ser medido al milímetro y conseguir a partes iguales entretener, ofrecer coherencia narrativa y acción y espectáculo vertiginosos, podemos decir sin duda que cumple de forma excelente. No hay un segundo de aburrimiento y durante las 2 horas y 10 minutos aproximados que dura el film Vaughn & cía, consiguen ofrecer todos y cada uno de los ingredientes que hace grande a una película de estas características. Hay momentos de tensión, momentos de humor (suficientemente sutil como para no caer en el absurdo) momentos de tranquilidad y diálogo con el suficiente peso como para no convertirse en un producto superficial y por supuesto grandilocuentes escenas de acción y pirotécnica variada. 


La historia, no sirve de mera excusa para sacar al plantel de mutantes a dar un paseo y hacer gala de sus poderes. Los orígenes de la primera generación de X-men están íntimamente ligados al contexto narrativo planteado en la película o lo que es lo mismo. La trama no es la excusa es el vehículo por el cual se desarrollan todos los acontecimientos. Algo que a priori nos puede parecer básico pero no siempre se da en films de superhéroes donde a veces los personajes preceden a la narración y hay que encajarlos del modo que sea (me viene a la mente el caso de Spiderman 3...).

Todo en X-Men Primera generación, rezuma cuidado y calidad aunque si hemos de poner el punto negativo, lo pondríamos sin duda a algunos efectos digitales bastante básicos que no han sido solucionados con toda la solvencia que deberían, esto no significa que las grandes escenas de acción canten por los efectos digitales, de hecho cuanto mas compleja sea la escena mejor realizados están, lo cual hace mas incomprensible aún que algunos efectos menores (volutas de humo, arena o estelas de energía etc...) sean demasiado irreales. Algo que también ocurre en cierto modo en algunos maquillajes, de colores demasiado saturados y brillantes. La caracterización de Azazel y ese terrible parecido con El Puma, ese pelo engominadísimo de forma absurdamente anti-natural (ok... son mutantes pero aún así) o algunos detalles del maquillaje de Mística, el nacimiento del cabello etc. Estamos hilando muy fino quizá pero son detalles que le restan en cierto modo realismo al total. 

Las interpretaciones del plantel protagonista son mas que acertadas, destacando evidentemente el dúo protagonista donde McAvoy (el jovencísimo Charles Xavier) y Michael Fassbender (Erik Lehnsherr/ Magneto) llevan la voz cantante. Como curiosidad añadir que el español Alex González tiene un pequeño papel (no le veréis pronunciar una sola palabra) y aparece durante toda la película como mutante malvado acompañante del villano de turno que en este caso es un olvidado Kevin Bacon que cumple sin más. 

X-Men Primera generación es sin duda la recomendación de la semana, entretenida, interesante y prometedor comienzo de una nueva saga, además de ser de momento la mejor película de superhéroes del año. 



NOTA: 8,5 

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