jueves, 24 de octubre de 2013

CRÍTICA THE BLING RING

Sofia Coppola es para nosotros la descendiente del director de Apocalipsis Now que más personalidad ha demostrado tener, aprovechando esa etiqueta de hija de para mostrar un cine diferente, y merecedora de su apellido.

Sus películas suelen estar centradas en un único personaje y el mundo visto a través de él, desde la soledad de una estrella de cine en Somewhere o Lost in Translation, a la superficialidad e inocencia de Maria Antoniette. Nos ganó justamente cuando tuvo la valentía de mostrar a la monarca francesa tras las puertas palacio, con una música punk y estética algo popera, que daban un retrato magnífico de la personalidad del histórico personaje.

En The Bling Ring es una noticia la protagonista de la película. Unas chicas de Los Angeles que acumularon un botín de más de 3 millones de dólares, robando en casas de famosos como Paris Hilton, Orlando Bloom y Lindsay Lohan.

Desde el inicio, Coppola deja claro que hará un retrato de la sociedad adolescente de la era de redes sociales, y sobretodo, de la obsesión por famosos, esas vidas de lujo que todos quieren tener a base del mínimo esfuerzo. Sociedad de consumo y hambrienta de fama, que no conoce límites en su afán de acumular y fardar todo lo posible.

Leída por la directora en un articulo de Vanity Fair, se han cambiado pequeños detalles como nombres y orígenes de las protagonistas (las reales son latinas), porque no se ha pretendido encumbrar a las originales como heroínas, sino que se utiliza la historia como planteamiento y lección de la situación actual de los adolescentes.

Familias incomunicadas, hijos con una doble vida (una en casa ante sus parientes, y otra fuera del hogar), y con la fama fácil como única meta. Las redes sociales e internet juegan un papel muy importante, haciendo peligrosa el exceso de información que hay al alcance de cualquiera hoy en día, y utilizarlas sin pensar en las consecuencias que conlleva (como presumir de los robos compartiendo fotos de las adquisiciones). Pero que quiera aleccionar no significa que sea un documental instructivo sin entretenimiento. Coppola vuelve al ritmo a sorprender con un ritmo endiablado a base de una banda sonora muy recomendable, vestuario de grandes marcas, y fotografía recargada, dejando claro el mensaje con la primera imagen que aparece en los créditos 


En el reparto, la cabeza de cartel es Emma Watson lo que no quiere decir que su personaje sea el principal, siendo Katie Chang e Israel Broussard el dúo que protagoniza la historia. Pero Watson se gana la atención con un cambio de registro con respecto a Hermione Granger, pasando de choni a una insoportable y superficial pija. Ya dijimos que del trío protagonista de la saga Harry Potter, Emma nos parecía la que más futuro podía tener, y con elecciones como esta, y viendo su trabajo, esta claro que no íbamos mal encaminados. Y curioso ver a Taissa Farmiga con un personaje algo más extrovertido que los que interpreta en las temporadas de American Horror Story.

La única pega es que el guión se centra tanto en la sinopsis que termina quedando como una buena película anecdótica, en lugar de ir más allá (las consecuencias) se centra demasiado en detallar los constantes robos de la banda, y en el momento más interesa finaliza, cuando las protagonistas lidian con su propia fama, en lugar de utilizar la de otros.

No es el mejor trabajo de la directora, no es una de las mejores del año, pero si que debería ser vista por el reflejo de una realidad tan actual, y por lo bien realizada que esta.



NOTA: 6'5/10


Los originales





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