Uno de los estrenos que más
desapercibidos de la nueva programación, hizo su aparición en la Nbc después de
Up All Night, y mientras la segunda hizo una buena audiencia con 11 millones de
espectadores, la primera consiguió pocos más de 4 millones. Merecido?
Rotundamente sí.
El piloto es un completo
desastre, donde en ningún momento llegamos a entender bien las vidas de los personajes
principales, dos divorciados que trabajan juntos y se acuestan, pero él no
puede dejar de hablar de sus hijos y llorar, y élla tiene toda la casa decorada
con fotos de su ex. Podrían haber ido por explicar la situación de cuarentones
solteros y su búsqueda de pareja, pero asistimos a un insípido tira y afloja
entre la pareja de protagonistas, que no despiertan interés alguno.
