Si algo caracteriza a la serie de Showtime es que podría describirse con un adjetivo, irregular. Y digo esto porque Dexter es una serie que o te da de los mejores televisivos del año, o de algunos de los más aburridos (nunca llega a ser mala del todo).
Y si después de una pésima tercera temporada, consiguieron resurgir con una impresionante cuarta temporada que fue el punto álgido de la serie, pero terminó de forma que supuso un antes y un después en la vida de Dexter Morgan.