Kevin Williamson revolucionó el género del terror con la saga Scream, y es que desencadenó un sinfín películas que emulaban al famoso slasher, es decir, un asesino de turno iba tras varios personajes a los que irá matado de uno en uno excepto al o la protagonista, que deberá hacerle frente en las secuelas mientras funcionara económicamente.
Muchos disfrutamos viendo las aventuras de Sidney en Scream, pero no dejabamos de ver los fallos y debilidades del guión, y los giros forzosos para estirar la trama y tensión de forma que enganchara al público. Pues bien, en The Following, Williamson ha emulado la cuatrilogía de Ghost Face, pero de forma descomunal, con una gran cantidad de asesinos.
La serie trata sobre el enfrentamiento de Ryan Hardy (Kevin Bacon) y Joe Carroll (James Parisse), detective y asesino respectivamente. Hardy capturó a Carroll tras cometer varios asesinatos, pero a pesar de encontrarse preso, la influencia de Joe va más allá de los muros de la prisión, consiguiendo que bajo la máscara y obras de Edgar Allan Poe, sus fieles seguidores aterroricen a la población matando sin piedad y con crueldad.