Un reloj suizo contiene unos
engranajes dispuestos milimétricamente para que todos en conjunto cumplan su
función, y todo bajo una elegante y deslumbrante carcasa. Eso es exactamente lo que
hace funcionar a Mad Men, y es que bajo esa estética impecable, se esconden
unas historias humanas, con unos personajes emblemáticos y reconocibles.
La larga espera por culpa de las
tensas negociaciones de Amc (canal que la emite en EEUU), y Matthew Weiner
(creador y director), que prolongó la espera entre la cuarta y quinta temporada
a un año y medio, hizo que la expectación se incrementara todavía más, por los constantes rumores y problemas durante el rodaje (presupuestos y el embarazo de January Jones, que interpreta a Betty).
Tras la espera, la serie volvía con nuevos aires, debido a que ya no estamos en los cincuenta, sino
que Don y compañía viven a principios de los años sesenta, década donde hubo un
cambio acentuado en la sociedad, pero sobretodo, en la mujer, la gran
protagonista de esta gran (aunque no la mejor) quinta temporada.