Si al hablar de Pixar podemos hablar siempre de una calidad indiscutible en sus films, Dreamworks, la eterna rival, ha conseguido plantar cara muy dignamente al gigante de Disney, por medio de unas películas de animación cuyos personajes derrochan carisma y excelencia técnica. Allá por 2008 veía la luz Kung fu Panda, presentando al simpático Po, un rechoncho y vago Panda que se convertiría en el héroe elegido para salvar su pueblo natal de las garras del villano de turno, el conocido como guerrero dragón. Aquella resultó ser una película muy entretenida y bien resuelta en el ámbito técnico que pese a ser notable en todos sus aspectos y cumplir holgadamente con el cometido de entretener a niños y no tan niños, la historia quizá pecaba de ser excesivamente tópica, y es que hemos visto millones de veces películas sobre un don nadie que acaba resultando ser el héroe que salva al mundo...




